DECÁLOGO CRISTIANO ANTE EL CORONAVIRUS.
Rvdo. P. D. Alfonso Crespo Hidalgo.
Párroco De San Pedro y Director Espiritual de la Archicofradía de la Expiración.

La vida de las primeras comunidades cristianas llamaba la atención dentro del Imperio romano. Se conserva un hermoso escrito de la segunda parte del siglo II, la Carta a Diogneto, donde se describe la peculiaridad de la vida de los cristianos: «Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar insólito, ni llevan un género de vida distinto; siguen las costumbres de los habitantes del país, tanto en el vestir como en todo su estilo de vida y, sin embargo, dan muestras de un tenor de vida admirable y, a juicio de todos, increíble. Habitan en su propia patria, pero como forasteros; toman parte en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjeros».
Los cristianos somos unos ciudadanos más, sometidos a las leyes civiles y con el deber de colaborar siempre en el bien común. En esta situación de emergencia ofrecemos un Decálogo de colaboración:

1. Compórtate como un ciudadano responsable, colaborando con la autoridad civil, sea del signo que sea. En momentos de emergencia todos debemos renunciar a algo propio por el bien común.
2. No caigas en la crítica fácil ni aproveches esta situación de emergencia para culpabilizar irresponsablemente a otros, sobre todo a quién no piensa como tú.
3. Procura estar bien informado: atiende a las indicaciones de las autoridades sanitarias responsables y no te dejes llevar por las tertulias banales o los programas de chismorreo.
4. No extiendas bulos, o fake news. Sobre todo, tratando con la frivolidad de la broma lo que es algo muy serio. No utilices los memes con irresponsabilidad, ni te rías del mal ajeno.
5. No seas y egoísta y piensa en los demás, sobre todo en los más vulnerables. No acumules con avaricia bienes de consumo o fármacos… Actúa con seguridad y responsabilidad.
6. Aprovecha los medios telemáticos para acompañar a los que están más solos: una llamada de teléfono, un whatsapp…
7. Evita una actitud derrotista o pesimista, sobre todo cuando estamos ante los más ancianos y los niños. Controla tus comentarios.
8. Intensifica la oración personal, cuando tengamos que evitar por prudencia y responsabilidad las reuniones, catequesis, charlas, celebraciones litúrgicas comunitarias.
9. Ocupa tu tiempo libre con provecho: lee un buen libro, ve una serie de TV apropiada y educativa.
10. Vive el tiempo de Cuaresma, con un profundo sentido cristiano de conversión. Acepta los pequeños sacrificios de una convivencia familiar más estrecha. Mira siempre hacia la celebración de la Pascua del Señor, causa de nuestra alegría.

Los cristianos, estamos llamados a ser ciudadanos ejemplares, afrontando esta crisis con responsabilidad y dando testimonio de nuestra esperanza. Esta Cuaresma está cargada de un contenido especial que tenemos que vivir con fe viva en el Señor y caridad hacia el hermano.